¿Es lo mismo la lotería que las apuestas?
En estas fechas tan señaladas se produce en España un fenómeno muy singular. Personas que jamás pondrían los pies en un casino o que desconocen la diferencia entre una apuesta simple y una apuesta combinada pasan de golpe y porrazo a engrosar las estadísticas del juego de nuestro país.
¿Qué es lo que hace que gente que reniegue del juego y de las apuestas gaste más del 10% de su salario mensual en estos productos en apenas dos meses? La loteria de Navidad y casi en igual medida el Sorteo Extraordinario del Niño.
Es curioso que esta forma de juego se vea de forma tradicional e incluso entrañable, la gente se regala decimos, compra participaciones incluso en verano y si te ofrecen y la rechazas queda como un tacaño y un aguafiestas. La lotería de Navidad es como un rayo de esperanza para muchos que vendrá a sacarlos de sus miserias y a conducirlos a una vida mejor.
Pero si analizamos esta apuesta fríamente con nuestra inteligencia entrenada en las mil y una argucias de la ley de probabilidades, ¿cómo deberíamos clasificar esta inversion?
Los datos están ahí. Miguel Córdoba Bueno, profesor de matemáticas por la Universidad de Córdoba no duda en afirmar que las probabilidades de perder dinero con un décimo de lotería son del 85% frente a un 10% de posibilidades de recuperar el dinero invertido.
Si aplicamos fórmulas matemáticas las posibilidades de ganar algo de dinero (es decir sacar un mínimo beneficio y no una simple pedrea) alcanzan apenas el 5.3%. Así que si compramos 20 décimos perderemos en 17 de ellos, recuperaremos el dinero invertido en 2 y ganaremos algo de dinero en uno.
Teniendo en cuenta de que un décimo de lotería cuesta 20 euros estamos hablando de tener que invertir 400 euros en una única apuesta con unas cuotas que nadie en su sano juicio aceptaría si se las ofrecieran en un partido de fútbol.
En cambio si von estos 400 euros abriéramos un bankroll para jugar iniciar una inversión en apuestas deportivas nuestras posibilidades de recuperar la inversión inicial si realizamos una buena gestión de banca y elegimos unos tipsters decentes y apostamos prudentemente rondarían el 90-95%.
En definitiva no es lo mismo gastar el dinero en lotería que invertirlo en hacer alguna apuesta deportiva, los resultados y las estadísticas lo dejan bien claro.